Hoy he visto qué hay en mí.
Soporto a duras penas los palos de la vida,
confuso pienso poner pies en polvorosa, huir.
Huir de mí, de mi vida.
Pero.... Hoy he visto qué hay en mí.
Ya huí, no sirvió de nada, tras cada recodo, ahí estaba, persiguiéndome,
el miedo a mí, yo a mí.
Decidí perseguirlo yo, de nada sirvió,
era encadenarme más a la huida,
perseguir algo que huye es igual que huir.
Me senté y lloré, impotencia, tristeza, rabia, frustración, todo eso lloré.
Pesimista, pensé en que me había perdido. Que todo estaba perdido.
Pero... Hoy he visto que hay en mí.
No me pre-ocupo, no pre-siento, no pretendo nada.
Vivo, siento y me ocupo.
Las evidencias son un camino desde dentro hacia fuera.
Las cosas se evidencian, no son evidentes hasta que salen a la luz.
No son evidentes se hacen evidentes.
El miedo lo evidencié, le invité, le envité, y me evidencié yo.
Aquí soy. Ahora en mi cuerpo se evidencia mi mente.
El pesimismo y el optimismo son actitudes, no aptitudes.
El amor no se elige, el amor es.
La felicidad no se elige, la felicidad es.
La vida no se elige, la vida es.
Pero... Hoy he visto que hay en mí,
evidencias naciendo, saludando al nuevo día.
Estoy vivo.
Soy feliz.
Amo.
Hoy NO hay MIEDO en mí.
Hoy SÍ hay AMOR en mí.
Amar es evidenciar lo que hay dentro de mí.